Meditación Diaria

Meditacion del 29 de Marzo

Texto: “¿Quién es sabio y entendido entre vosotros? ¡Que demuestre por su buena conducta sus obras en la mansedumbre de la sabiduría!” (Santiago 3:13).


Si no hay mansedumbre, tampoco habrá buen entendimiento, y las posibilidades de fracaso se aumentan considerablemente. De seguro habrá perjuicio para tu alma. El éxito en defender nuestros derechos está directamente ligado a ser mansos. Escuche el buen consejo del hombre sabio: “Si se embota el hacha y no es afilada, hay que añadir más esfuerzo. Pero es más ventajoso aplicar la sabiduría” (Ecl.10:10). ¿Por qué es más ventajoso aplicar sabiduría? La respuesta divina responde: “La sabiduría del sagaz discierne su camino” (Pro.14:8). Cuando un general decide contra atacar al enemigo, lo primero que hace es planificar con sabiduría. De manera semejante hay que hacer cuando vayamos a defender nuestros derechos o atacar quien nos ofenda.


Entonces lo primero es deliberar el asunto, o lo que es los mismo, abrir la puerta para que la mansedumbre entre. Un caso: “Yo me enojé muchísimo cuando escuché su clamor y estas palabras”. Cuando la información entró por su oído se enfureció, pero no actúo de inmediato, sino que deliberó: “Lo medité y reprendí a los principales y a los magistrados, diciéndoles: Practicáis la usura, cada uno contra su hermano. Luego congregué contra ellos una gran asamblea” (Neh.5:6,7). Ahora mire su éxito, la verdad ganó: “Ellos respondieron: Se lo restituiremos y nada les demandaremos. Haremos como tú dices. Entonces convoqué a los sacerdotes y les hice jurar que harían conforme a esta promesa. Además, sacudí mi ropa y dije: Así sacuda Dios de su casa y de su propiedad a todo hombre que no cumpla esta promesa, y que se quede sacudido y vacío. Y toda la congregación respondió: ¡Amén! Alabaron a Jehová, y el pueblo hizo conforme a esta promesa” (v12-13). En situaciones semejantes nuestros sentimientos quieren actuar de inmediato, pero la mansedumbre pide más tiempo para prepararse antes de mover las tropas, o de oír debidamente antes de actuar. La idea es que cuando seamos ofendidos o injuriados no debemos apresurarnos a la venganza, sino que busquemos ponernos bajo el gobierno de la mansedumbre, porque así estarías honrando al Señor, y tu victoria se asegura.

La conciencia es el representante de Dios en tu alma, de modo que para actuar en mansedumbre necesitas tener despierta y en acción tu conciencia, y ella tiene la cualidad de despertarse cuando se le hacen preguntas, está allí para ayudarte. Hazte a ti mismo estas preguntas: ¿Por qué te enfureces? ¿Por qué te enojas? ¿Por qué te estás tan enojado? ¿Acaso no te puedes defender de una manera suave y decente? ¿Te han ofendido o te han quitado el entendimiento? ¿Responderás como un animal o como un cristiano? ¿Es correcto perder tu integridad? ¿es propio de ti enojarte por lago tan pequeño? ¿Quien te gobierna, la razón o la provocación? ¿No seria mucho mejor enfriarte y evitar el resentimiento? Haz esto, y estarás pensando rectamente antes de actuar.

 

Amén.

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