Meditación Diaria

Meditación del 2 de febrero

Texto: "No es así mi casa para con Dios; sin embargo, el ha hecho conmigo Pacto perpetuo, ordenado en todas las cosas, y será guardado, aunque todavía el no haga florecer toda mi salvación y mi deseo" (2 Samuel 23:5).


Hemos de preguntar a nuestro texto de donde saca David tan fuerte consuelo, pues al mirar hacia atrás, su vida y su familia, todo lo que encuentra es dolor y vergüenza, pero de pronto habla como si no hubiese pasado nada en el sentido de su futuro, se nota que esta muy seguro que su pasado no le afectara su esperanza.


La respuesta es dada en este texto: “Para que por dos cosas inmutables, en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo” (Heb.4:18); esto es, que la fortaleza del consuelo es fruto de la seguridad.


Ahora bien, ¿a quienes Dios le da esa firme seguridad?, si enfocamos el carácter de quien esta hablando podremos averiguar algunas verdades muy estimulante, veamos, el dice: "No es así mi casa para con Dios"; que esta confesión es la de un hombre pobre en espíritu, esta llorando sus desaciertos, debilidades e infidelidades y al mismo tiempo esta magnificando la bondad y fidelidad del Señor. Dios ama consolar al pobre, al humilde y afligido Creyente; este carácter es como un fuerte imán de la misericordia del Señor.

 

Mira como lo dice el profeta en otro lugar: "Mirare a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla ante mi palabra" (Is.66:2); esto es, que un vaso vació es mas adecuado para ser llenado del gozo de Dios, que uno lleno. La bendición de Dios no esta con el altivo, y altivez en su sentido espiritual es aquel que esta muy lleno de si mismo; su boca esta muy presta de hablar de sus cosas buenas y de sus proezas, carácter muy diferente del que David aquí exhibe.

  
He aquí el rey en su cama antes de morir y es muy claro y evidente que no
menciona sus proezas, sino sus debilidades para luego hablar de la bondad de Dios, pues de este modo estaría magnificando la bondad del redentor. El hombre humilde es alguien vació de sus propias hazañas: "Dijo David hijo de Isaí, dijo aquel varón que fue levantado en alto" (v1), eso dicen otros de el, y lo dicen con razón, pero cuando oímos las palabras suyas hablando de si mismo, la diferencia es muy marcada: "No es así mi casa para con Dios"; es con esta clase de hombre que esta la seguridad de la fe y de las promesas. Los que están llenos de ellos mismos no tienen espacio ni tiempo para recibir las verdades del evangelio y hay un principio general que puede ser aplicado a nuestro caso presente: "Difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos" (Mt.19:23); los ricos son todos los que están llenos de ellos mismos o de sus posesiones. Todo esto en cuanto la fuente de las consuelos de David, su pobreza de espíritu y humildad.


Luego dice el texto: "Pacto perpetuo", esta es la verdad que corona de alegría lo anterior, pues es la duración de la misericordia el gran tema que llena de alegría a los Cristianos. Dios ha hecho Pacto con el creyente, pero no para hoy, ni para mañana, ni para la próxima semana o el próximo año, sino para siempre. Y David aquí se consuela a si mismo, como si se dijera: Yo se que mi casa no es bien para con Dios, he tenido muchos problemas, pero me espera algo mucho mejor y para siempre.


Aun no tengo lo que se me ha prometido, pero espero en la promesa del Señor. Dios nos ayude a pensar, vivir y esperar como hizo David en vida.

 

Amen.

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