Meditación Diaria

Meditación del 8 de enero

Texto: "Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes" (Salmo 27:13).


Aguardar, por el Cielo contra toda depresión espiritual, como dice David: Que habría desmayado o desfallecido, a menos que hubiese creído en ti, oh Dios; entonces se puede concluir, que la fe sostiene el corazón de los santos contra toda depresión.


Preguntamos: ¿Que es aguardar, esperar o confiar en Dios? La respuesta es: Esperar en Dios, es esperar ayuda de Dios. Confiar en Dios, es apoyarse o descansar en Dios por ayuda. Aguardar en Dios, es continuar o permanecer en esa expectativa de socorro. Propiamente, y de acuerdo a la frase escritural, confiar en Dios es el acto de la fe mediante el cual echamos el alma sobre Dios en Cristo, en busca de un bien que esta fuera de nuestra visión.


Veamos lo que las Escrituras nos enseñan sobre este concepto espiritual: "Tu guardaras en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor esta la fortaleza de los siglos" (Isa.26:3-4); nótese que en este texto el profeta describe el estado del alma que confía, y luego da la razón para que confiemos: "Porque en Jehová el Señor esta la fortaleza de los siglos"; en cambio la turbación, la impaciencia y la intranquilidad están asociadas a la incredulidad, pero la paz y quietud del alma a la fe. Alguien pregunta ¿Y de donde usted dice que el confiar es echar el alma sobre Dios en Cristo, cuando este texto no habla de Cristo, sino solo de Dios? Porque si miramos el original encontraremos que en nuestras Biblias dice Jehová el Señor, en el original dice: "Jehová Jah", y Jah es una forma abreviada de Jehová, que denota o indica el Hijo de Dios, y esto puede ser probado si comparamos estos textos (Salm.68:4,18 con Efe.4:7-8); nótese: "Cantad a Dios, cantad salmos a su nombre; exaltada al que cabalga sobre los cielos. Jah es su nombre; alegraos delante de el. Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos Jah Dios" (Salm.68:4,14); ese es el lenguaje del AT, pero en el nuevo encontramos esto mismo aplicado a Cristo: "Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevo cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres" (Ef.4:8); así que, cuando el profeta Isaias nos exhorta a confiar en Jehová Jah, es a que descansemos sobre Dios en Cristo; por eso, tanto en el AT como en el NT, la fe es el reposo el apoyo del alma sobre Dios en Cristo.


Pero eso no es todo. Un hombre reposa sobre Dios en Cristo, confiando en El por algún bien que esta fuera de su visión o alcance, y es precisamente lo que dice el escritor a los hebreos: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Heb.11:1); donde el autor da varios ejemplos de eso, Abraham, Sara, Moisés y otros; quienes se apoyaron en Dios por cosas que estaban fuera de sus ojos y de su alcance; y esto es lo único digno de ser llamado fe, y lo único digno para entregar la confianza humana, en el sentido que se ha dicho, es solamente Dios.


Mire esto en David: "¿Por que te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mi? Espera en Dios; porque aun he de alabarle, salvación mía y Dios mío"; nótese que la cura para su mal es la fe, pues el dice a su alma: "Espera en Dios", entonces cuando un hombre o mujer permanece en ese estado; esto es, apoyando su alma sobre Dios en Cristo, y en la espera de algún bien fuera de su vista o alcance, entonces se puede decir con toda propiedad que esa persona esta esperando en Dios.

 

Amen.

Buscar Meditaciones

Fecha: