Meditación Diaria

Meditación del 29 de junio

Texto: Henos aquí por siervos tuyos. Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mi, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo” (Génesis 50:18).

 

He aquí en graficas el cuadro del patriarca José como modelo de un hombre compasivo, la ternura y misericordia de este buen hombre hacia aquellos que le hicieron el mal: "Y José lloró mientras hablaban". Si el hubiese sido un hombre de espíritu mundano, se habría comportado agrio con sus hermanos. Pero verdaderamente él los había perdonado de todo corazón, y les había dado abundantes pruebas de que la mala conducta de ellos había sido borrada de su memoria. ¿Como podemos imaginar que durante diecisiete años se había comportado como un hipócrita? Pero él no atribuyó la desconfianza de ellos a la ingratitud, ya que por todo eses tiempo los había sustentado, sino a los temores de la nueva situación en que estaban como consecuencia de la muerte de Jacob.

 

 Esto puede verse, pues si él lo hubiese visto como ingratos se habría enojado, y no se hubiese fundido con lagrimas como ocurrió. Las suaves pasiones de su alma operaron fuertemente en el corazón de José; las pasiones furiosas de el enojo nunca encontraron en el cabida, siempre las rechazó y las mató antes que se manifestasen, temía a Dios. también vemos que ellos no eran los mismos hombres fieros y envidiosos de antaño, la aflicción y el miedo los habían humillado hasta el polvo: "Bueno me es haber sido humillado, para que aprenda tus estatutos" (Sal.119:71).

Es el orgullo que nos hace sentir molestos cuando somos puestos por debajo de aquellos que hoy son nuestros iguales. Procuremos no olvidar que es del Señor bajar al grande y exaltar al de abajo, de acuerdo a su propio placer. Ellos actuaron como hombres quienes aceptaron el castigo de su iniquidad y se humillaron bajo la poderosa mano de Dios, habían cambiado, son hombres diferentes.

 

 Es notorio el esfuerzo de José de disipar todo pensamiento inquietante en las mentes de sus hermanos, vea su ternura: "Lloró y les respondió: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios" (v19), es como si dijera, la venganza por el pecado es una prerrogativa de Dios, eso no me pertenece. José fue un magistrado puesto por Dios para tomar venganza de los que hacen el mal, pero él mismo sabia y practicaba con temor santo que no podía ejecutar las venganzas personales contra él hecha por sus hermanos.

 

 José vivió muchos años antes de que Moisés dijera: "Mía es la venganza, dice el Señor", no obstante ya el sabia que de Dios es la venganza; de cierto que Dios se revela a los piadosos, les enseña buen sentido y sabiduría a todos los que creen en sus mandamientos y le obedecen. No se atrevió a usurpar las prerrogativas del Juez de toda la tierra, por su temor santo. Aun así, esta prerrogativa es diariamente usurpada por todos y cada uno de los que no tienen un espíritu perdonador, y cuanto daño hacen a la causa de la verdad y a ellos mismos. Recuerda, que tú y yo estamos llamados a ser como Cristo: "A seguir sus pisadas" (1 Ped.2:21-23).

 

Amen.

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