Texto: "Jesús le dijo: No me toques, porque aun no he
subido a mi padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro
Padre, a mi Dios y a vuestro Dios” (Juan 20:17).
Uno de los impedimentos mas fuertes que hay para tener un conocimiento correcto
de las verdades del cielo, son nuestros propios prejuicios, ellos nos inclinan
a tomar el camino de lo más fácil en lugar de escoger lo más correcto; no
miramos más allá de lo que esta enfrente de nuestros propios ojos.
El texto que se ha escogido hoy es testigo elocuente de esta verdad, pues Maria
aquí sigue viendo al Jesús humillado en lugar del Cristo exaltado y
glorificado. Su grandes rasgos de incredulidad le condujeron por la vía de sus
prejuicios, no obstante El mismo Jesús les dijo a ellos muchas veces que
después de tres días de ser crucificado se habría de levantar de entre los
muertos. Por eso cuando El le dice: "No me toques", es porque ella
estaba pensando ponerse a conversar con Cristo como lo hacia antes, y de cierto
que se trata de la misma persona, pero ahora con su condición totalmente
alterada; ahora hay otra manera para acercarnos hablar con El.






