Domingo
09:30AM
Escuela Dominical
10:45AM
Servicio Adoración
Miércoles
7:30PM
Servicio de Oración

Nuestro Blog

Cuidado con Pedir Mal
Santiago 4:3-5 - Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?
El texto enseña que se puede orar incorrectamente. “Pedís mal”. Oras mal cuando lo que le pides a Dios es para gastar en tu deleites. El apóstol Santiago le llama adulterio. Nuestra traducción de la Biblia dice “Oh almas adúlteras”, pero en el original es una sola palabra, “adúlteras”. Y es femenino a propósito. La iglesia, los creyentes, son la esposa de Cristo según Efesios 5 y el pueblo de Dios es representada como su esposa en Ezequiel 16.Leer Mas

El Discernimiento
Las palabras de este Blog son para hacer una mirada breve sobre esa virtud espiritual, llamado también buen juicio o discernimiento, en orden que glorifique a Cristo y aprobar lo mejor para nuestras almas.Leer Mas

Jesús
Lo que el nombre "Jesús" nos revela sobre El Hijo de DiosLeer Mas

Visitar Nuestro Blog

Expositor: Juan José Pérez

Sermón: Entre intención y entrega: el verdadero discipulado

Descripción:

Expositor: Juan José Pérez

Sermón: De la gracia al sello

Descripción:

Expositor: Juan José Pérez

Sermón: El celo que destruye y la gracia que salva

Descripción:

Ver otros Sermones
Meditacion del 16 de Abril

Texto: “Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella.” (Mateo 28:1-2).


Así que, en cuanto a las mujeres, Dios obró quitando los cuidados de sus mentes, y la piedra de la entrada
del sepulcro. Si hubiesen pensado como lo hace la gente del mundo, hubiesen tenido huesos secos y frustración. La fe vence o disuelve la frustración mental. De aquí aprendemos: Que las dudas y la incredulidad en materia espiritual pueden ser mayores que el peso de una gran roca. Por tanto, nuestra sabiduría y beneficio es confiar en Dios y Su palabra y no dudar, porque como bien dice el apóstol: “El es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” (Efe.3:20).

Leer Más
]