Texto: “Y
llegando a los límites del Jordán que está en la tierra de Canaán,
los hijos de Rubén y los hijos de Gad y la media
tribu de Manasés edificaron allí un altar junto al
Jordán, un altar de grande apariencia” (Josué 22:10).
No fue para hacer sacrificios, sino como un recuerdo o memorial al Dios que
habían servido. Lo primero fue asegurar la verdadera religión. Para un corazón
Creyente el mundo es inferior en valor, y así también debe serlo en estima y
planes. Nadie que compita con Dios podrá conocerle correctamente. Un contraste:
Hay personas que se mudan a otra ciudad, u otro país, y lo primero que aseguran
es su trabajo la escuela de sus hijos, pero no la Iglesia. También hay personas
que aceptan ciertos empleos, pero no se toman el trabajo de indagar como
afectaría eso su fe, el día del Señor u otro asunto espiritual, sino que su
deseo de progresar económicamente es lo que los mueve. Eso sería contrario a la
virtud de estas familias. Así se originó este altar.






