Texto: "El que sacrifica alabanza me
honrara" (Salmos 50:23).
Honrar al Creador de manera activa es, cuando nos entregamos de corazón hacer
lo que Dios manda para que sea magnificado y tenido en cuenta entre los
hombres. En este sentido las alabanzas o el reconocerle tanto en público como
en privado son una forma de dar gloria. Las cosas en la creación manifiestan el
poder y la deidad del Creador, pero nosotros como criaturas racionales y
redimidas podemos hacer mas que eso, hablarla, cantarla y explicarla a otros
hombres como una invitación a que hagan lo mismo : "Te alaben, oh Jehová, todas tus obras; Y tus santos te bendigan"
(Sal.145:10).
También es honrarle, cuando sujetamos nuestra voluntad a la Suya, porque
nuestras obras glorifican mas al Señor que nuestras palabra: "Por lo cual
asimismo oramos siempre por vosotros, para que nuestro Dios os tenga por dignos
de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su
poder, para que el nombre, de nuestro Señor Jesucristo sea glorificado en
vosotros, y vosotros en el, por la gracia de nuestro Dios y del Señor
Jesucristo" (2Tes.1:11-12). Muchos pueden hablar buenas cosas de Dios,
pero sus corazones no están sujetos a El; le honran con sus alabanzas, pero lo
deshonran con sus vidas. Dios es muy glorificado en la obediencia de las
personas. También le glorificamos cuando estudiamos como agradarle: "Para
que andéis como es digno del Señor, a fin de agradarle en todo; de manera que
produzcáis fruto en toda buena obra y que crezcáis en el conocimiento de
Dios" (Col.1:10); es una honra para el maestro cuando sus alumnos se
esfuerzan en complacerle.






