Texto: “¿Quién
es sabio y entendido entre vosotros? ¡Que demuestre por su buena conducta sus
obras en la mansedumbre de la sabiduría!” (Santiago 3:13).
Si no hay mansedumbre, tampoco habrá buen entendimiento, y las posibilidades de
fracaso se aumentan considerablemente. De seguro habrá perjuicio para tu alma.
El éxito en defender nuestros derechos está directamente ligado a ser mansos. Escuche
el buen consejo del hombre sabio: “Si se embota el hacha y no es afilada, hay
que añadir más esfuerzo. Pero es más ventajoso aplicar la sabiduría” (Ecl.10:10). ¿Por qué es más ventajoso aplicar sabiduría? La
respuesta divina responde: “La sabiduría del sagaz discierne su camino”
(Pro.14:8). Cuando un general decide contra atacar al enemigo, lo primero que
hace es planificar con sabiduría. De manera semejante hay que hacer cuando
vayamos a defender nuestros derechos o atacar quien nos ofenda.







