Texto: "Gozosos en la
esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración" (Romanos 12:12).
El gozo del alma o aquel traído por la fe en Dios, es de singular ayuda para
soportar con espíritu compuesto las aflicciones. Nos permite resolver con más prontitud
los problemas. Notemos el orden aquí: lo primero es el gozo, luego la paciencia
o espíritu calmado en los problemas, que es lo mismo decir fortaleza
espiritual, y luego manos al deber. Otro caso aun más elocuente: "Ellos
partieron de delante del concilio, gozosos de que fuesen tenidos por dignos de
padecer afrenta por el Nombre" (Hech.5:41).
Cuando el sol está afuera las estrellas no se ven del mismo modo cuando el gozo
reina en el corazón del Creyente, la oscuridad desaparece y los problemas se ven
pequeños, o que su peso en el corazón se disminuye. Hemos considerado, pues, su
definición: Es el estado quieto y reposado del alma Creyente, que surge como
fruto de disfrutar un claro sentido del amor de Cristo. Como obtener lo y sus
beneficios.






