Texto: Y diciendo: ¿Dónde está la
promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron,
todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Pedro
3:4)
Este texto es una precaución apostólica para que aquellos hermanos no fueran
sorprendidos por la impiedad que habría de sobrevenir en los últimos días, o
librarlos de los impedimentos que pudieran poner en sus caminos los malos
espíritus. Quien les habla se ha sorprendido de esta clase de escritos, pero la
verdad revelada en la Biblia, le ha llevado a quietud y santa expectación.
Entonces, si para aquel tiempo fue cierto, cuanto más ahora, ya que estamos más
cerca de la hora final. Notemos su mensaje: Que por palabras escritas o
habladas, maneras o ejemplos, el cristianismo sería puesto en duda generalizada
por los burladores, una nube de malos prejuicios se levantaría sobre la tierra
y pondría en cuestionamiento la existencia de Dios. Este pasaje no menciona la
palabra ateismo, pero sí el concepto, ya que se burla del regreso de Cristo, o
que Jesús fue hombre mortal, no el Hijo de Dios, e indica que todo es un
proceso constante sin intervención del Creador: “Todas las cosas permanecen así
como desde el principio de la creación”; que implicaría lo que muchos creen, que
la materia o universo es eterno. Eso es ateismo. La profecía bíblica de hace
dos mil años, profetizó el surgimiento de los ateos modernos.






