Texto: “Tú diste
alegría a mi corazón Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto”
(Salmos 4:7).
El salmista no dice que el gozo de los otros hombres sea malvado o pecaminoso,
sino inferior. Es un gozo que viene del Cielo: “Y el Dios de esperanza os llene
de todo gozo y paz en el creer” (Ro.15:13). El objeto
o propósito de un hombre define su gozo. Lo carnal, en los asuntos relacionado
con el gozo o satisfacción de vida, se encierra en tres asuntos, y sólo estos
tres: Honor, dinero y placer. Si el gozo de un hombre está en ser honrado,
apreciado por sus semejantes, o en la posesión y disfrute de bienes materiales
o el placer temporal de las cosas, entonces tal gozo es carnal, ya que es
producido por las criaturas, no por Dios. Este gozo no sólo es terrenal, sino
también que es menor al verdadero.






