Texto: “Siguiendo la verdad
con amor, crezcamos en todo hacia aquel que es la cabeza: Cristo. De parte de
él todo el cuerpo, bien concertado y entrelazado por la cohesión que aportan
todas las coyunturas, recibe su crecimiento de acuerdo con la actividad proporcionada
a cada uno de los miembros, para ir edificándose en amor” (Efesios 4:15-16).
El efecto del amor cristiano. La comunión de los santos consiste en ninguna
otra cosa que en el efecto del amor que Dios ha puesto en el corazón de los
Suyos: “Siguiendo la verdad con amor, crezcamos en todo hacia aquel que es la
cabeza: Cristo” (v15); comienza en amor y tiene como objeto ser edificados en
amor. No hay manera de crecer en Gracia a menos que las vidas confiesen nuestra
dependencia en Cristo, y esto es imitar Su amor.






