Texto: "Ten misericordia de mi, oh Jehová, porque estoy enfermo; sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen. Mi alma también
esta muy turbada" (Sal.6:2).
Este texto se refiere a la misericordia de Dios con aquellos aquejados de una
debilidad externa, cuanto mas será Dios compasivo hacia una debilidad de la fe,
lo cual glorifica mucho Su poder. Es evidente, pues, que se trata de una
debilidad mayor, del alma de uno de Sus hijos, quien clama por ayuda para amar
mas al Creador y crecer en tener un interés mas fuerte por su Salvador y el
bien de Su reino.
Aun cuando tu fe sea muy débil, si es verdadera, debes recordar que tienes un
gran interés y porción en Cristo como lo tiene el fuerte, a ti se te ha
imputado la misma justicia de Cristo como a los otros, ellos no tienen ni mas ni menos que tu. Lo que si puede ocurrir es que al
recoger el Mana celestial tu hayas recogido menos para tu santificación.





