Texto: "El mandamiento es lámpara, y la
enseñanza es luz, y camino de vida las reprensiones que te instruyen"
(Pro.6:23).
Es
necesario tener una lámpara cuando uno se encuentra en un lugar oscuro, y la
ley de Dios es una lámpara para disipar la oscuridad de este mundo y guiar
nuestros pasos en seguridad. Cristo es el Sol de los justos, brilla sobre
nosotros por la Palabra de Su Gracia, iluminando nuestras mentes en el
conocimiento de cada útil verdad, y llevándonos hacia un mundo mejor,
donde esperamos conocer y experimentar la verdadera felicidad, el anhelo
ferviente de nuestras almas.
Todos hemos experimentado, que las doctrinas y preceptos de la Palabra de Dios
son útiles y agradables como la luz, pero no pensamos lo mismo cuando se trata
de los reproches, los cuales son, en general, muy desagradables; sin embargo,
son tan necesarios y beneficiosos como los principios de instrucción. Porque
las amonestaciones nos advierten contra el pecado, y tienen una poderosa
influencia para guardarnos de los lazos del Maligno: "Camino de vida son
las reprensiones que te instruyen".





