Texto: "Si, pues, habéis resucitado con
Cristo, buscad las cosas de arriba, donde esta Cristo sentado a la diestra de
Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra"
(Col.3:1-2).
Será algo muy frecuente en las Escrituras el uso de figuras materiales
aplicadas al mundo de lo espiritual, nuestro Salvador empleo a menudo estampas
de la vida diaria con el fin de hacer sus enseñanzas claras y sencillas, lo
cual facilita el entendimiento y ayuda la obediencia.
El apóstol Pablo hace uso de esa facilidad y viene a nuestras mentes un
principio general de física, que se aplica a la vida de fe. El principio es
este: "Cada efecto tiene su propia causa". Un ejemplo, el agua
hirvió, porque se le aplico calor. El efecto, que hirvió; la causa el calor.
Entiéndase que las palabras del pasaje contienen un argumento base y una
conclusión.





