Texto: "Viendo los hermanos de José que
su padre había muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago
de todo el mal que le hicimos.” (Génesis 50:15)
La ocasión de estas palabras fue después que los hijos de Israel habían
participado del funeral y enterramiento de Jacob en la tierra de
Canaan, todos los que fueron con José regresaron a Egipto después del entierro,
nadie se quedo en la tierra prometida porque aun no era el tiempo de poseerla.
Después del regreso de Canaan, cada uno regresó a su propio lugar, los hermanos
a la tierra de Gosén y José a la corte real, bien distante uno de otros, no
obstante la distancia, siempre se mantuvo un buen entendimiento entre ellos, y
una buena afección; la altura de José no disminuyó su amor e interés por el
pueblo de Dios, sus hermanos, nunca olvidó su verdadera vocación, un peregrino
sobre la tierra, y eso somos todos nosotros y debemos hacer esfuerzo por
practicarlo.





