Texto: “Simón hijo de Jonás, ¿me
amas? Le contestó: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Pastorea mis
ovejas” (Juan 21:16).
El amor al hermano es hijo de la piedad. Quien ama a Dios por Su propia causa,
de seguro que amará a su hermano: el amor de Pedro por Dios le capacitaría amar
a los que son de Cristo. El río del amor nace allá arriba, en la fuente de la
piedad. Quien beba agua del cielo, tendrá el cielo en sus venas, y podrá
soportar las debilidades del hermano.






