Texto: “Entonces
volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu
sois” (Lucas 9:55).
El Señor no les permitió disfrazar su desamor con santo celo, así que les quito
la careta. Cristo nunca, nunca permitirá que una buena causa en los Suyos se
haga violando el amor. Nuestros buenos sentimientos no pueden excusar nuestras
malas acciones. Es cierto que tenía buenos sentimientos por Jesús, pero no los
excusaba para no ser reprendidos: Fue una censura cortante y amarga, por que
tuvieron sentimientos desordenados.






